PSICOMOTRICIDAD Y FISIOTERAPIA PEDIÁTRICA

Práctica psicomotriz de ayuda terapéutica (línea relacional-B. Aucouturier).

 

Esta práctica psicomotriz acompaña al desarrollo de los niños/as en el área motriz, cognitiva y socioafectiva, desde la mediación corporal. Dentro de esta práctica se comprende que las vivencias corporales que los niños/as han integrado en la relación con los referentes con los que se establece una vinculación toman relevancia para la construcción de su identidad y por eso se utiliza la vivencia corporal como motor que favorece la evolución en los niños/as.

 

Esta intervención no es excluyente de la intervención de otros profesionales que el niño requiera para trabajar aspectos en un área u otra de su desarrollo que requieran mayor atención, dependiendo del momento en el que el niño/a se encuentre.

 

¿Qué tipo de abordajes existen?

 

En su vertiente terapéutica se puede realizar un trabajo individual o grupal.

 

¿Qué se hace en una sesión de psicomotricidad?

 

Las sesiones de psicomotricidad B. Aucouturier están divididas en tiempos.

 

El cuerpo de la sesión se compone de un tiempo que favorece el juego espontaneo desde la expresividad motriz, movilizando así emociones y sensaciones que poco a poco pueden ir filtrándose y evolucionando en diferentes niveles de juego; desde arrastres, caídas, saltos hasta dinámicas de aparecer-desaparecer o juegos de personajes, con mayor o menor implicación del psicomotricista. Otro tiempo importante de la sesión se destina a la expresividad gráfica o plástica donde el dibujo, la pintura, el modelaje o la construcción son otras formas de expresión y favorecen el paso del cuerpo y la acción al pensamiento.

 

Antes de iniciar y antes de finalizar la sesión, hay un corto espacio de tiempo destinado a la acogida y despedida de los niños/as para centrarlos en la entrada y salida de la actividad y en las relaciones que se establecen, favoreciendo la verbalización de lo que querrían hacer y de lo que ha sucedido en la sesión.

 

Estos tiempos favorecen un encuadre pero, tanto el orden como el tiempo que se destina en cada uno de estos, se adapta al momento en el que el niño/a se encuentra y sus capacidades.

 

¿A quién va dirigido?

 

La ayuda psicomotriz puede ser beneficiosa para cualquier niño/a que tenga un desarrollo poco armónico o que expresen sus dificultades especialmente por su expresión corporal ya sea por exceso o por inhibición, independientemente de la causa que los motive. Aunque en SAT pensamos especialmente en

  • niños/as con una afectación neurológica o traumatológica que afecta o afectó directamente a su desarrollo psicomotriz y que además hay un estancamiento o problemática en otras áreas de su desarrollo (emocional, cognitivo…). Si es necesario se pueden incluir objetivos de fisioterapia dentro del abordaje psicomotriz, para poder cuidar de las estructuras musculoesqueléticas aunque quedarían en un segundo plano.
  • Para niños/as con afectaciones que tienen repercusión en su expresión corporal (estereotipias, hipertonía/hipotonía, caídas constantes, inquietud excesiva y falta de conciencia corporal,…) con una afectación que perjudica principalmente su relación y comunicación consigo mismos y con los otros, tanto niños/as como adultos.
  • Niños/as que tienen sd. u otras condiciones que está determinando su capacidad de evolución y requieren un acompañamiento para hacer posible una maduración global armónica.

 

 

Fisioterapia pediátrica:

 

Alteraciones neurológicas o traumatológicas en edad pediátrica. (PCI, PBO, recuperaciones funcionales tras lesiones traumatológicas o intervenciones que hayan alterado su desarrollo motor, tortícolis congénita…).

En el centro se realiza desde una mirada global del niño/a para respetar su momento evolutivo y sus deseos de juego, pero planteando la sesión para responder a los objetivos fisioterapéuticos marcados.

 


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